miércoles, 10 de diciembre de 2014

EL SUCESO DE JOSÉ PANCHO

LA EXTRAÑA VISITA

El pueblo de Garganta la Olla se encuentra inmerso en la comarca de La Vera,en la provincia de Cáceres.Con una población de algo mas de 900 habitantes,se encuentra protegida por una estribación montañosa de la sierra de Gredos.
En tan tranquilo lugar ocurrió uno de los casos mas extraños en cuanto a encuentros con seres extraños se trate.Corría el año 1948, hacía noviembre,cuando más frío hace, y José Pancho,de 58 años,cabrero serio y respetado de Garganta,se levantó temprano y acudió a la finca conocida como "La  Casilla",donde poseía un rebaño de cabras.

José Pancho,el hombre que tuvo delante ¿al diablo?

Mientras se encontraba en una choza para refugio de pastores en tiempos de tormenta y frío,escuchó un ruido que le parecieron "como de conversaciones" en el exterior.Algo extrañado,José se dirigió hacia la entrada para ver que ocurría fuera.Su sorpresa fue mayúscula cuando al abrir la puerta se encontró con una mujer enlutada y muy alta.José,pese a lo extravagante de la figura que tenía delante,y pese a ser una hora muy temprana,invitó a la mujer a pasar dentro,ya que el frío arreciaba en el exterior de la choza y él pensaba que la mujer solo se había extraviado.La mujer pasó y ambos se sentaron al lado de la lumbre.
La actitud de la extraña mujer si sorprendió a José,pues esta permaneció callada sin decir palabra,pese a que el bueno del cabrero le hablaba de mil cosas.El de Garganta aseguró hasta el último día de su muerte que no pudo verle las facciones,ya que un grueso gorro ocultaba su rostro.
Fue al azuzar el fuego de la lumbre cuando José se estremeció.Al agacharse,el cabrero de Garganta se fijó en donde debían estar los pies de la mujer,y se dio cuenta de que en vez de estos,la extraña mujer enlutada poseía pezuñas de cabra.En ese momento,José,presa del miedo y del terror,exclamó "¡Jesús!" ,y nada más pronunciarlo,la mujer se levantó,salió corriendo de la choza y no volvió a saberse de ella.
José Pancho,a raíz de tan extraño suceso,quedó afectado de por vida.Un miedo terrible le atenazó,y desde entonces iba diariamente a los oficios y a confesarse,convencido de que lo que había tenido sentado a su lado aquella mañana de noviembre,era nada menos que el mismísimo diablo.Una idea que lo acompañó en su mente hasta el final de sus días.

Posible aspecto de la figura que aterrorizó a José Pancho

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